V Congreso Nacional de Musicoterapia

Nota Informativa: Estudio pionero en el mundo muestra el gran impacto de la integración de la musicoterapia en el tratamiento para la parálisis cerebral. Presentado en el Congreso, por Catherine Clancy

·      La primera investigación en el mundo en torno a la parálisis cerebral, realizada en España con niños y jóvenes, demuestra que la aplicación de la musicoterapia mejora la autonomía, la movilidad y la socialización

 

·      25 profesionales de un equipo interdisciplinar reconocen la utilidad de la musicoterapia como complemento a su trabajo

·     Existen más de 2.000 profesionales titulados en Musicoterapia en España,que además está entre los 11 países con más publicaciones sobre la disciplina en todo el mundo

 

Barcelona, 21 de octubrede 2014. 

El V CongresoNacional de Musicoterapia, que reunió en Barcelona a 300 profesionales,concluyó con la presentación de numerosos estudios y muestras de buena praxis,como es el caso del estudio de la aplicación de la musicoterapia en el entorno de una escuela especial de niños y jóvenes con parálisis cerebral, que aporta una valiosa información sobre la integración de esta disciplina en el tratamiento rehabilitador de personas conesta afectación. Este estudio ha sido realizado por Catherin Clancy, coordinadora del área de Musicoterapia de ASPACE en Barcelona y doctora en investigación pedagógica, y ha sido avalado por 25 profesionales de un equipo interdisciplinar, que incluyeprofesores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas, que reconocen la utilidad de la musicoterapia como complemento a su trabajo.

 

Este estudio resulta ser la primera investigación a nivel mundial que muestra la utilidad de la musicoterapia en personas conpluridiscapacidad grave. Los resultados de esta investigación muestran lacapacidad de la musicoterapia de adecuarse a las dificultades físicas (graves,en el caso de esta afección) y a las dificultades sensoriales (visual,auditiva), así como a la grave discapacidad psíquica, ya que consigue ofrecer una actividad que da cabida a laparticipación activa de estas personas. Como resultado de la experiencia,todos los profesionales, sin excepción, han subrayado la gran utilidad de estadisciplina, y abogan por incorporar la musicoterapia en el trabajo de rehabilitación de aspectos tan variadoscomo el uso de las extremidades superiores, la socialización y la comunicación.

 

En el estudio se realizaron sesiones semanales demusicoterapia a grupos escolares de 8 alumnos, organizados según edad y segúnnivel de afectación (moderada o grave). Los objetivos clínicos en cuanto a aspectossociales, de comunicación, cognitivos, físicos y emocionales se definieron paracada alumno junto a un equipo interdisciplinar que incluía a profesionales enpedagogía, fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia. El contenido de laintervención de musicoterapia se adecuó a la edad y al nivel de afectación delos alumnos, pero siguió la misma estructura básica, donde la guitarra y la vozde la musicoterapeuta fueron los hilos conductores, mientras los alumnos disponían de una variedad de instrumentos musicales a su elección.

 

Según el estudio, un programa corto resulta motivador, eficaz y ágil para las personas con afectación grave, y un programa largo fomenta su autodeterminación. Las personas conparálisis cerebral moderada muestran un mejor aprendizaje en cuanto a su autonomía, su actitud y su implicación física y social en un programa largo. La participaciónactiva es la característica más apreciada por los profesionales, quienestambién valoran la influencia de la musicoterapia en los aspectos físicos (eluso de extremidades superiores, la coordinación y la postura), los aspectoscognitivos (la escucha y la atención), y los aspectos sociales. «Para losprofesionales del equipo interdisciplinar, la intervención de musicoterapiadebe basarse en la participación activa, independientemente del nivel deafectación global; hemos visto que la música despierta la motivación por tocarmúsica y que los participantes se animan a hacer cosas que no harían encircunstancias escolares cotidianas», explica la musicoterapeuta.

Las capacidades artisticas del niño se fundan en el ambito familiar

El estímulo familiar como variable fundamental en el desarrollo de las capacidades artisticas del niño

La familia es el lugar en donde el niño desarrolla sus capacidades artísticas, estén o no los familiares vinculados con el arte

Leer, bailar, dibujar y cantar en familia son experiencias irreemplazables. Todos tenemos derecho a disfrutar de ellas, aunque esto no nos vuelva artistas, ya que son esenciales para el desarrollo integral.

El ingreso del niño a la escuela no relega el lugar de la familia en ésta formación, sino que lo complementa.
Particularmente la franja de edad de los 4 a los 6 años (en donde, según los especialistas, culmina la “primera infancia”) se presenta como una etapa de mayor curiosidad y descubrimiento, en donde desarrolla el pensamiento simbólico, y con él las nuevas posibilidades de juego.

Es en ésta edad que el niño hace más preguntas, es más inquieto e intenta realizar producciones de arte más acabadas.

La propia identidad y las capacidades que desarrolló entre los primeros meses de vida y sus 3 años se hacen conscientes y se definen en cada individuo. Los niños exteriorizan sus deseos respecto del arte de manera más habitual: cantan y bailan con sus artistas favoritos de la televisión, piden materiales para dibujar o modelar, inventan cuento o situaciones de ficción con sus juguetes, eligen la música que más les gusta escuchar, y piden instrumentos, libros o disfraces para jugar.

Cinco estudios psicológicos sobre la música y la memoria

La música tiene un poderoso efecto sobre nosotros, toca nuestros sentimientos, nuestras emociones, nos hace identificarnos con otros, y se guarda en nuestra memoria por años. Ella puede traer recuerdos a la consciencia que creímos haber olvidado, puede mejorar nuestro aprendizaje e incluso puede transportarnos a nuestra infancia o adolescencia.

 

A continuación presentamos 5 investigaciones psicológicas sobre la música publicadas durante el 2013 que no te deberías perder:

 

1. Propaga la activación cerebral

Según los datos de Alluri et al., (2013) la música activa grandes áreas del cerebro. Específicamente las áreas: auditiva, motora (relacionada con el ritmo) y límbica (relacionada con la emoción). Como dato curioso, se encontró que estas áreas cerebrales se activaron en los participantes sin importar si escuchaban Los Beatles o Vivaldi. Esta investigación es quizás la explicación al poderoso efecto de la música.

 

2. Cantar ayuda a mejorar el aprendizaje de un nuevo idioma

El estudio diseñado por Ludke et al. (2013) encontró que las personas que estaban intentando aprender Húngaro, una lengua especialmente difícil, se desempeñaban mejor si cantaban las frases en Húngaro, en vez de aprenderlas solo repitiendo.

Los investigadores creen que la melodía puede proporcionar una señal adicional que ayudar a integrar la memoria.

 

3. La música puede ayudar a recordar al cerebro lastimado

Las personas que han sufrido de traumatismos cerebrales, como accidentes de auto, por lo general sufren de problemas de memoria.

 

La investigación de Baird & Sampson, 2013, contó con participantes que habían sufrido lesiones cerebrales severas y les hizo escuchar una canción que habían escuchado durante su vida, para evaluar qué recuerdos eran evocados. Al analizar los resultados se encontró que los sujetos que escucharon la canción se desempeñaron mejor que los sujetos que participaron en una entrevista estandarizada.

 

4. La música te puede transportar al pasado

Tu música favorita puede llevarte a tus años de adolescencia. La mayoría de las personas tienen fuertes recuerdos asociados con esta etapa de su vida. Pero no solo tu música favorita puede traerte fuerte recuerdos de tu adolescencia. Según los datos publicados por Krumhansl & Zupnick, 2013, la música que escuchaban tus padres o incluso tus abuelos también puede transportarte a tus años de infancia.

 

La directora de la investigación, Carol Lynne Krumhansl, explicó:

“La música transmitida de generación a generación le da forma a nuestros recuerdos autobiográficos, preferencias y respuestas emocionales, un fenómeno que llamamos ‘golpes de reminiscencia’. Estos nuevos hallazgos señalan la influencia de la música en la niñez y probablemente reflejan el predominio de la música en el ambiente del hogar.”

 

Puede transportarte a tus años de infancia

 

5. Un tipo único de alucinación musical

Recientemente se publicó en la revista Frontiers in Neurology el caso de una mujer que, una noche, empezó a escuchar música dentro de su cabeza, como una especie de radio interna que nunca paraba. Este problema continuó durante meses (Vitorovic & Biller, 2013).

En la investigación se cuenta que su marido pudo reconocer algunas canciones cuando la mujer las tarareo, sin embargo habían canciones que ella misma no reconocía.

 

Estos datos nos permiten pensar que la música se almacena profundamente en su memoria, que ella no era consciente de que conocía estas canciones, que solo llegaban a la superficie durante las alucinaciones nocturnas. Según los investigadores, este es el único caso conocido de alucinación musical.

 

Fuente: Psypost

Efectos de la musicoterapia durante la atención dental

Efectos de la Musicoterapia sobre la ansiedad generada durante la atención dental en mujeres embarazadas

 

La liberación de catecolaminas, como son adrenalina, noradrenalina, dopamina, entre otras, generadas bajoun estrés,se traduce en un estado de ansiedad, una de las fuentes generadoras de esta situación puede ser el tratamiento odontológico; se propone integrar a la música como un método viable para reducir dicho estímulo,disminuyendo la ansiedad y

facilitando el manejo estomatológico. Se llevó a cabo un estudio experimental, que fue realizado mediante una serie de casos con pacientes gestantes usuarias del Instituto Nacional de Perinatología, mismas que fueron informadas, obteniendo su consentimiento por escrito para la participación en el estudio. Se realizaron 4 sesiones de tratamiento odontológico con cada paciente, dos utilizando música y dos sin música; se monitorizaron los cambios de temperatura palmar, como un indicador validado paraevaluar el flujo sanguíneo y la respuesta ante el estrés mediante termómetro eléctrico PH-78905A. A través de esta investigación se comprobó que la musicoterapia es un método efectivo para disminuir la ansiedad generada durante la atención dental.

 

María Victoria García BCMV, Díaz RM, Littman SJ, Santos SJ, Pérez RE, Ocaña LF

Amusia ¿Existe una discapacidad para la música?

Se conoce con el término ‘amusia’ el deterioro o pérdida de la capacidad musical derivada de una enfermedad cerebral adquirida. Se trata de un amplio abanico de diferentes dolencias que impiden discriminar las características básicas de una nota o serie de notas y matices musicales, teniendo como caso extremo la incapacidad para diferenciar entre sonidos de distinta tonalidad. Puede estar asociada a sordera para las palabras y agnosia auditiva o aislada. Si bien las amusias pueden considerarse un padecimiento menor frente a dolencias mucho más severas como la sordera, la hipoacusia o el tinnitus, sólo a partir de su estudio la ciencia ha podido arribar a territorios dentro del cerebro humano completamente desconocidos hasta el momento.

 

La amusia puede definirse como una alteración o daño adquirido en el procesamiento de la música. De la misma manera que las afasias, las amusias pueden ser sensoriales, motoras o mixtas y no son explicadas por una alteración en el aparato articulatorio o en los mecanismos receptores primarios (sistema auditivo), esto quiere decir que son de origen central.

Según un artículo especial generado por el Servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, España, "la percepción y producción musical es una función particular y vasta del cerebro humano. La investigación en este campo está creciendo al contar con el apoyo de las modernas técnicas de neuroimagen (tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética-funcional). En la neurología clínica, el interés por el fenómeno musical y los trastornos de su procesamiento ha sido menor. Sin embargo, esto se está revirtiendo y la música ha comenzado a no ser considerada sólo como una actividad artística, sino como un lenguaje orientado esencialmente a comunicar y evocar emociones y estados. De allí que al avanzar en las investigaciones, crezca también el interés por las patologías que alteran estos procesos neurológicos.

Las amusias pueden perturbar el procesamiento de la música de manera global, como también generar alteraciones puntuales: la incapacidad para procesar algún componente específico de la música como el timbre, ritmo, tono, etc.

Generalmente las personas que presentan amusias manifiestan su dificultad en reconocer sonidos musicales y presentan una perdida del sentido del ritmo, escuchan la música como fuera de tono o pueden oír la música y las voces como monótonas.

Un caso extremo y famoso de amusia es el de Ernesto "Che Guevara", quien se creía que tenía "sordera para tonos" y cada vez que se encontraba en una fiesta tenía que recurrir a sus amigos para que le dijeran qué ritmo era el que estaban tocando (se hace referencia a ello en el film "Diarios de motocicleta"). Otro caso es el del destacado compositor musical Maurice Ravel, quien presentó una afasia, agrafia, alexia y amusia progresiva; y a pesar de que su "pensamiento músical" estaba intacto, no pudo seguir escribiendo o dictando, y por lo tanto ya no pudo componer las piezas que oía dentro suyo.

Las amusias suelen también presentarse con afasia, aunque se han reportado casos de amusias puras, lo cual sugiere que el cerebro utiliza diferentes áreas para el procesamiento de la música que las que usa para el lenguaje.

 

Percepción musical y causas

El procesamiento cerebral que lleva a cabo un músico es extremadamente complejo e implica una fenomenología biológica de la que poco se conoce aún. De hecho se ha comprobado que las áreas cerebrales que se activan durante los procesos de audición musical son sustancialmente diferentes en personas con entrenamiento musical o no.

Diversos estudios han asumido, incluso, que existe un talento musical innato. De hecho, una investigación realizada en el Reino Unido arrojó que más de tres cuartas partes de los educadores en música consideran que un niño no llegará a ser buen músico a menos que posea ese talento innato. Pero por otro lado, el estudio de gemelos de Minnesota estableció un nivel de correlación para la habilidad musical mucho más bajo en aquellos gemelos criados separados que en los que han vivido en la misma familia, sugiriendo que la experiencia familiar contribuye sustancialmente al desarrollo de la habilidad musical.

Es a partir de esta complejidad que las amusias siguen conservando misterios y que la ciencia no pueda concluir una perspectiva clínica.

El término amusia es muy amplio, ya que incluye no solo defectos puramente agnósicos, sino también de carácter lingüístico (la facultad que tiene el ser humano de poder comunicar sus pensamientos o sentimientos) con afectación de lecto-escritura. Estos defectos están limitados a un grupo restringido de sujetos que ha adquirido un lenguaje de contenido simbólico diferente al alfabético, aunque pueden aparecer otros de carácter apráxico o de funciones mnésicas en sujetos no necesariamente músicos educados en el lenguaje musical.

La amusia puede producirse por la lesión de áreas de muy pequeño tamaño, frecuentemente situadas en un solo hemisferio cerebral. A partir de estas evidencias se ha podido concluir que el lóbulo temporal superior, una región específica de la corteza cerebral, jugaría un papel crucial en el procesamiento melódico.

También pudo comprobarse con estudios de PET (tomografía por emisión de positrones) que el tono, el timbre, el ritmo, la melodía y la respuesta emocional propiciada por la música parecen tener localizaciones cerebrales distintas. El timbre se procesa y percibe fundamentalmente en el hemisferio derecho, la melodía en ambos hemisferios y el ritmo y los elementos secuenciales están vinculados al hemisferio izquierdo. Del mismo modo se supo que la corteza auditiva derecha tiene una mayor incidencia en la discriminación tonal y que el procesamiento melódico se centra en el contorno del hemisferio derecho y el izquierdo en los intervalos tonales.

 

Consecuencias y tipos de amusia

Las personas que sufren esta incapacidad pueden "entender" los sonidos que reciben pero no encontrarles un sentido, hasta puede suceder que todas las tonadas les suenen igual.

En tanto la mayoría de las personas puede reconocer pequeños cambios de tono, las personas que padecen de amusia necesitan que dos notas estén muy separadas entre sí para escuchar la diferencia.

La variedad más curiosa de amusia es la amusia vocal, que incapacita a la persona que la padece para cantar, silbar o tararear una canción o melodia que ha escuchado hace apenas unos segundos.

Sin embargo, existen otras variedades igual de complejas. Se supone que hay tantas amusias como componentes de la actividad musical.

En general, los trastornos neurológicos asociados a la amusia son frecuentes y, probablemente, esta sea la causa de la dificultad de identificación de este tipo de trastornos neuropsicológicos, independientemente de que la población sin estudios musicales raramente consulte por tales problemas.

Se han identificado las siguientes variedades de amusia:

Motoras:

- Amusia vocal o expresiva-oral: pérdida de la capacidad de cantar, silbar o tararear una melodía. Se ha descrito amusia expresiva aislada en lesiones temporales anteriores derechas y frontales derechas y amusia expresiva asociada a otros déficits (generalmente afasia) en lesiones del córtex auditivo de forma bilateral y lóbulo frontal izquierdo.

- Apraxia instrumental: pérdida de la capacidad para tocar un instrumento sin déficit motor, sensitivo o práxico (no amúsico) asociado. Hay un solo caso de apraxia instrumental aislado, en un acordeonista con un glioma frontal derecho.

- Agrafia musical: relacionada con la agrafia verbal (lesiones en hemisferio dominante). Es la incapacidad para transcribir una serie de notas escuchadas (generalmente en asociación con otros déficits amúsicos) o para copiar una notación musical.

Sensoriales:

- Amnesia musical: dificultad para la identificación de melodías que deberían ser conocidas para el paciente, no asociada a otros problemas neuropsicológicos. Estos enfermos pueden reproducir una melodía recién escuchada.

- Alexia musical: incapacidad para leer notación musical. Se han descrito casos aislados. En lesiones en hemisferio dominante.

- Transtornos del sentido del ritmo: dificultad para discriminar patrones rítmicos o bien para reproducirlos. Generalmente con otros déficits asociados.

- Amusia receptiva: dificultad para discriminar las características básicas de una nota o una serie de notas. El caso extremo es la incapacidad para diferenciar entre sonidos de diferente tonalidad. Generalmente está asociada a sordera para las palabras y agnosia auditiva (lesiones del lóbulo temporal dominante) o aislada (lesiones en uno u otro lóbulo temporal o en ambos). Puede acompañarse de sensación desagradable o discordante de los sonidos escuchados.

 

Amusia y afasia

La relación entre amusia y afasia ha sido discutida e investigada desde hace mucho tiempo sin embargo, ha resultado muy complejo arribar a una conclusión debido a la escasa documentación.

Algunos científicos divulgaron estadísticas que ayudan a esclarecer este vínculo:

- Según Benton, cada 10 casos con amusia estudiados, 7 tenían afasia, concluyendo también que el tipo de amusia suele ser similar al tipo de afasia. Sus investigación en pacientes con daño cerebral han mostrado también que la pérdida de funciones verbales (afasia) no se acompaña necesariamente de una pérdida de las funciones musicales. La existencia de afasia sin amusia, y de amusia sin afasia, indica una doble disociación que sugiere la autonomía de los procesos mentales inherentes a los sistemas de comunicación verbal y musical, así como la independencia estructural de sus sustratos neurobiológicos. En palabras de Benton, "hay evidencia incontrovertible de que dos esferas de la actividad, la música y el lenguaje, son mediadas por sistemas neuroconductuales distintos".

- Yamadori, por su parte, observó que de 24 afásicos, 21 cantaban bien, evaluando que la música y el lenguaje se rigen por sistemas neuropsicológicos diferentes pero relacionados.

- Los estudios de Wertheim, a su vez diferencian las principales características del lenguaje musical y verbal, como ser la precisión del contenido, la posibilidad de interpretaciones vagas y el con-tenido de la comunicación en ambas manifestaciones, lo cual llevaría al lenguaje musical y al verbal por caminos muy distintos.

- Y Brust concluyó que "la presencia o ausencia de afasia, o el daño a cualquiera de los hemisferios, no sirven para pronosticar la presencia de amusia, su tipo y severidad, incluyendo la alexia o la agrafia musicales".

A modo de conclusión se podría decir que los diversos daños en las funciones verbal y musical pueden ocurrir conjuntamente, lo que podría sugerir que estas dos funciones "comparten al menos algunas de sus operaciones, o que sus sustratos anatómicos son diferentes pero contiguos, y pueden ser destruidos simultáneamente por una lesión lo suficientemente grande como para abarcar los territorios de varias funciones neurales".

 

Un misterio que marca el futuro

Pocas funciones cognitivas del ser humano se manifiestan para la ciencia tan herméticas como las facultades musicales.

La música no es sólo una actividad artística, sino un vasto lenguaje comunicativo con el poder de evocar y vigorizar las más variadas emociones, y su procesamiento es lo suficientemente independiente del lenguaje convencional como para considerarla un elemento central dentro de las experiencias senso-cognitivas humanas.

Se ha visto que el lenguaje musical utiliza circuitos independientes respecto del verbal, lo que deviene en que pudiendo estar uno gravemente afectado, el otro podría salir indemne. También comprobamos que dentro de la percepción musical existen canales separados para la percepción de elementos tan sutiles y complejos como los temporales (ritmo), los melódicos (tono, timbre, melodía) y la memoria.

Por otra parte, existen estudios experimentales que certifican que ante determinadas influencias musicales se experimentarían cambios bioquímicos en el cerebro, entre ellos, aumento de la transmisión dopaminérgica.

Los misterios propios de la música como fenómeno sensorial son continuamente estudiados en Musicoterapia y otras disciplinas. Precisamente las terapias musicales podrían tener un rol benefactor en enfermedades como el déficit de atención con hiperactividad, las demencias, la enfermedad de Parkinson, la epilepsia y trastornos emocionales diversos, así como para atenuar la ansiedad que se presenta antes o durante diversas exploraciones como cateterismos y endoscopias.

En resumen, las patologías asociadas a la percepción y construcción musical nos invitan a reflexionar sobre todos los misterios del cerebro que aún quedan por develarse, y que no deberían ser subestimados, del mismo modo que las investigaciones en el área.

El destacado músico y neurólogo Michel Thaut afirmó recientemente que la música produce emociones y acciones, y que a la vez activa estructuras cerebrales que rigen el sistema motor, concluyendo además que los códigos temporales de la música refuerzan las áreas cerebrales motoras, lo que le ha permitido diseñar ejercicios con patrones musicales que ayudan a centrar la atención, reforzar la memoria y potenciar el control cognitivo. Thaut ratifica que la música puede ser terapéutica por ayudar al control cognitivo y a reorganizar pensamientos y sensaciones.

La música ha permitido investigar de manera sobresaliente la organización cerebral y quizás, en un futuro cercano, podamos llegar de su mano a descubrir capacidades y potenciales aún ocultos dentro del insondable cosmos del cerebro humano.

Luis Eduardo Martínez

¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando bailamos o escuchamos música?

lamenteesmaravillosa.com

Aprender a bailar cualquier estilo no sólo es bueno para nuestro cuerpo, sino también para el cerebro. Así como lo estás leyendo. Los movimientos que se requieren para las coreografías permiten que los músculos generales se impliquen, incluyendo los del lóbulo frontal. Pero atención que lo mismo ocurre cuando se nos da por bailar frente al espejo o cuando estamos solos en casa y en la radio pasan ese tema que tanto nos gusta.

 

En nuestro cerebro muchos son los acontecimientos que ocurren mientras estamos bailando. Por ejemplo, se evalúan señales de ubicación en el espacio, se deciden qué músculos estirar y cuáles contraer, se mantiene el equilibrio, se perfeccionan los movimientos, etc.

 

No hay dudas que bailar es bueno para la salud, seguramente eso lo sabías o lo habías leído antes. Pero se ha comprobado que contonearte al escuchar cierto tipo de música es la terapia perfecta para huir de la depresión, la tristeza y el estrés. Pero además, sirve para mejorar la capacidad pulmonar y cardíaca, bajar de peso y quitarnos la vergüenza.

 

Los científicos de la Escuela de Medicina de Nueva York dicen que bailar es la actividad más efectiva para evitar el envejecimiento del cerebro. Está incluida dentro del grupo de tareas que no podemos dejar de realizar, tales como resolver crucigramas, hacer sudoki o leer. Si aún no practicas nada de ello, no tardes más ya que los doctores dicen que cuánto antes lo hagas, más estimularás los dos hemisferios cerebrales y conservarás tu lucidez.

 

La gerontología durante años ha tratado de identificar cuáles son las acciones que permiten a las personas no padecer problemas de la ancianidad. Entre las conclusiones a las que llegaron, se encuentran el hecho de bailar asiduamente, sea de manera profesional o casera. La danza o el baile exigen creatividad para realizar cada paso, produciendo reestructuraciones en las estructuras neuronales. Entonces, se recomienda bailar 20 minutos por día cada mañana para llenarse de energía y afrontar la jornada con una gran sonrisa, dejando de lado los problemas.

 

Los movimientos que se realizan al bailar nos ayudan a liberarnos de las contracturas musculares y dejar de tener la postura erguida. Además, oxigena la sangre, nos ejercitamos y nos divertimos. Como si todo esto fuera poco, bailar mejora la flexibilidad y evita el dolor en las extremidades, así como también disminuye los niveles de colesterol y fortalece las actividades pulmonar y cardíaca.

 

El estilo de música tiene mucho que ver

 

Además de los beneficios detallados por bailar, se sabe también que cada subgénero de música tiene una relación diferente en el cerebro de quiénes la escuchan.

 

Así que ya lo sabes, para cada sensación, una canción. Y para entrenar el cerebro, un poco de baile.

Artículo periódico Página 12 Argentina - 24 de noviembre 2011

 MUSICA Y PSICOANALISIS

Madre de toda melodía

La aptitud del ser humano para ser afectado por la música nace en esos primeros meses en que “las caricias y la voz son parte del mismo ‘baño sonoro’”, advierte el autor de esta nota, y sostiene que “esta relación germinal es lo que diferencia la música de las otras artes y explica sus efectos”.

Por Guido A. Idiart *

Múltiples investigaciones concuerdan en que el aparato auditivo comienza a desarrollarse tempranamente, a diferencia del aparato visual, que termina de desarrollarse meses después del nacimiento (Gabriel Federico, El embarazo musical, ed. Kier, 2002). A los tres meses de gestación, el feto ya puede percibir los sonidos intrauterinos y a partir de los cuatro meses los sonidos externos. El oído se termina de formar a los siete meses de gestación y este hecho le da un valor fundamental, ya que los demás sentidos se terminan de desarrollar luego del nacimiento. Reconocer visualmente a la madre exige la integración de diversas percepciones que no están disponibles al nacer, no así el reconocimiento de la voz y los demás sonidos. La vista es uno de los últimos sentidos en desarrollarse.

En el medio intrauterino predominan los sonidos graves, el corazón de la madre marca un ritmo constante y su voz se destaca entre los demás sonidos por su registro agudo y su aparición intermitente. Mientras los sonidos intrauterinos podrían considerarse ruido, debido a su constancia y a su superposición caótica, la voz de la madre puede considerarse, ya en este temprano momento, como sonido: una diferencia que se destaca entre ese caos, una melodía más o menos determinada que aparece de a ratos y cuyo tono, más bien agudo, favorece su percepción, dadas las características físicas del temprano aparato auditivo. Esto explica el hecho probado de que el bebé recién nacido prefiera la voz humana, en especial la de su madre, a otros sonidos del medio: gira su cabeza al escucharla, se tranquiliza.

El sonido afecta directamente al cuerpo. Todo órgano vibra y responde a vibraciones del medio y esto es percibido. La escucha se mezcla con las propias percepciones en una experiencia que involucra al cuerpo entero ya desde la gestación. Existen estudios que demuestran los efectos de la música en el organismo: cambios en las frecuencias cardíaca y respiratoria, cambio en el tono muscular y de las frecuencias cerebrales, en las respuestas galvánicas de la piel, en la movilidad gástrica e intestinal, en los reflejos pilomotores y pupilares, y muchos más.

Es un hecho comprobado que la prematuración del cachorro humano lo vuelve dependiente de los cuidados maternos. La madre introduce al niño en el lenguaje, le demanda que hable. En esa relación cuerpo a cuerpo, las caricias y la voz son parte del mismo “baño sonoro”, como lo denominan algunos musicoterapeutas y que nos suena a lo que Didier Anzieu (Yo-piel, Biblioteca Nueva, 1974) denomina “envoltura sonora”.

Arminda Aberastury (“La voz como música en la temprana comunicación madre e hijo”, en Revista de Musicoterapia, Nº 1, 1972) coincide en ubicar el nacimiento de la música y el lenguaje hablado en los juegos verbales entre el bebé y la madre, e insiste en marcar que el objetivo de esos juegos no es la comunicación de ningún sentido, sino formas de reparación de la ansiedad ante la pérdida del objeto. Cita a Schiller cuando define el efecto de la música como la unión del niño con su madre. La madre le habla al niño después y antes de su nacimiento, y puede verificarse que le habla de una manera especial: con una voz a veces aniñada, con ritmos lentos y grandes pausas como a la espera de la respuesta. Entonando al final de las frases, con un vocabulario simple y restringido, a veces jugando con puras onomatopeyas, sincronizando el ritmo de sus palabras con caricias o incluso haciendo de ventrílocuo de su hijo, imaginando el sonido de su voz, nombrando partes del cuerpo, y sobre todo, demandando reconocimiento, como en el clásico “decí ma-má”. Las repeticiones, ecos, son una constante, tanto de lo que la madre dice como de los sonidos que el niño pueda generar. Los sonidos del mundo son interpretados e introducidos en forma verbal por la madre.

Toda lengua es lengua materna e implica siempre un cuerpo gozante: antes de que las palabras y sus significados entren en juego de función conjunta, hay un juego musical con el lenguaje, un juego de goce entre la madre y el niño, al ritmo de las canciones de cuna y de caricias. Esa voz que envuelve y que se fusiona con el cuerpo deberá ir discriminándose y separándose para dar lugar a la palabra; entonces el discurso hablado cobrará entidad propia y su relación con el cuerpo quedará escondida detrás de las demandas puramente verbales.

“aeiouoieaeiouoiea”

La música es un sistema simbólico que puede pensarse como un discurso, un sistema cuyos elementos significantes son los sonidos, ordenado en función de ciertas convenciones. Pero se trata de un discurso diferente al discurso hablado; su sentido es otro que el significado. Podemos afirmar que la música y el lenguaje hablado nacen juntos y, gracias a la primacía del oído, su reino de origen es lo que Lacan (Seminario 20) denominó lalengua. El neologismo une el artículo “la” con el sustantivo “lengua” [langue] y contiene el concepto de laleo o lalación, acuñado por el lingüista ruso Roman Jakobson. El laleo es un período, previo a la adquisición del lenguaje, en el que el niño juega con los sonidos, con diversas sílabas que formarán parte del discurso. La adquisición del lenguaje requerirá la puesta en función de diversas extracciones: la introducción del silencio entre vocales se realizará mediante una serie de sonidos, las llamadas consonantes. Estas introducen cortes en el devenir de las vocales, que podrían sucederse al infinito sin detención alguna. Para comprobarlo, hágase el ejercicio de decir o cantar una vocal y, sin dejar de hacerlo, pasar por las otras cuatro al estilo de “aeiouoieaeiouoiea”: las consonantes establecen cortes en esa continuidad, cierran la boca o interponen la lengua o hacen jugar al paladar, estableciendo diferencias, permitiendo la construcción de un sistema significante a base de cortes (ejemplo: “ma me mi mo mu mo mi me ma”).

El laleo ya implica la puesta en juego de una extracción que permita la formación de una sílaba. La entrada del niño al lenguaje es a través de la relación de la madre con su lalengua, y es en clave de goce como el niño comienza a jugar con esos elementos sonoros que más tarde conformarán su idioma. Este juego compromete al cuerpo en relación con su boca, paladar, lengua y demás elementos del aparato fonador.

Desde una perspectiva psicofisiológica, Juan C. Roederer (Acústica y psicoacústica de la música, ed. Ricordi Americana, 1997) plantea algo similar: “¿Por qué respondemos emocionalmente a mensajes musicales complejos que no parecen contener ninguna información esencial para la supervivencia? El hecho de que la mayoría de nosotros lo hagamos –con frecuencia sin poseer ninguna preparación especial– indica que el cerebro humano está instintivamente motivado a entretenerse con operaciones de procesamiento sonoro aun cuando dicha actividad no sea requerida por las circunstancias ambientales del momento. Esta motivación bien puede ser el resultado de una tendencia innata a entrenarse desde muy corta edad en las altamente sofisticadas operaciones de análisis auditivo necesarias para la percepción del habla”.

La música, al prescindir del significado, al no incurrir en el malentendido de la comunicación verbal, muestra en carne viva su relación con lalengua. Es esta relación germinal lo que diferencia la música de las otras artes y explica sus efectos. La música compromete al ser hablante en tanto eco de lalengua, lo afecta. Prueba de esto es el acto del baile, en su concepción más esencial como cuerpo afectado por el sonido musical.

* Licenciado en psicología. Psicoanalista y compositor. Coordinador del Equipo de Docencia en Investigación en el hospital de día del Hospital Alvarez. Texto extractado del trabajo “La música como discurso sin palabras y sus consecuencias en la clínica de las psicosis”, incluido en Esto lo estoy tocando mañana. Música y psicoanálisis, por Pablo Fridman (comp.), de reciente aparición (ed. Grama).

 

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Bibliografía

Julio 2017 Recomendamos

¿La música distrae? - Jordi A. Jauset

El aprendizaje musical potencia las habilidades cognitivas a la vez que facilita la integración en las aulas.

En manos de un intérprete virtuoso, la música proporciona placer cognitivo a su audiencia, en las de un musicoterapeuta puede mejorar la calidad de vida de sus pacientes y cuando es utilizada por un educador, moviliza importantes recursos cerebrales que potenciarán las habilidades motoras, emocionales, cognitivas y sociales de los niños.

Periódico Ultima Hora - Palma de Mallorca

No trabajo de Musicoterapeuta, Soy Musicoterapeuta

Nuevamente,he podido hablar de musicoterapia en el periódico Ultima Hora de Palma.

 

En esta ocasión agradezco a Urko Urbieta y a Teresa Ayuga. por la entrevista y la fotografía respectivamente.

 

La música sirve para promover cambios

Entrevista periódico Ultima Hora

En el periódico Última Hora de Palma de Mallorca han hablado de Musicoterapia.

Si!!! que felicidad, por fin la gente comienza a querer saber de que se trata nuestra profesión.

 

El vocabulario que se ha utilizado ha sido simple, para que todos podáis comprendedlo, así que, arriba va la foto de dicho artículo.

 

Muchas gracias a Amalia, por escuchadrme y a David, que gran ilustración!!

 

Entrevista del Periódico Ultima Hora, de Palma de Mallorca a Gabriela Guaglione - Musicoterapeuta

Musicoterapia en Centro de Día de Buenos Aires

 

 

 

Si necesitais una Musicoterapeuta titulada y con experiencia en Palma de Mallorca, podeis visitar Salud Terapia